viernes, 1 de abril de 2011

Esos curiosos animales; los humanos I.

Pienso que mirarnos al espejo y reírnos un poquito es sano, así que esta va a ser una sección en la que pretendo contar anécdotas, cosas chocantes y curiosas (al menos para mí) que me ocurren o he visto en el día a día de mi trabajo con visitantes, turistas y viajeros. Pretendo contarlas desde un punto de vista jocoso y de buen humor, sin ningún ánimo de ofender ni herir a nadie, y sabiendo y respetando que cada quién es cada cual.

Baños en la selva.
Uno de los safaris que más hago consiste en un paseo andando en un parque cercano que ocupa todo el día. En ocasiones, hay personas que, por la razón que sea, parece que la única brizna de hierba por la que han tenido oportunidad de andar es la de algún parterre de la ciudad en la que viven, así que la situación en la que se sienten al bajarse del coche y decirles que caminaremos por la sabana, bosque y montañas durante las próximas seis horas, les hace plantearse “necesidades” y “carencias” en las que no habían caído, dando lugar a veces a situaciones hilarantes.
Al cabo de una hora andando, alguien me pide baño; Le digo que detrás de  cualquier árbol, y me mira con estupor. Bien, no hay problema, le explico, voy a asegurarme de que alrededor de ese árbol no hay nada; limpio un poco las hojas en el suelo, golpeo y remuevo los alrededores con un palo, y le digo que me alejo unos metros pero que estaré vigilante, que no se preocupe. Me sigue mirando con estupor. Remuevo y pateo un poco los arbustos de los alrededores, para demostrarle que no hay nada, pero sigue sin moverse. Hago la misma operación en un árbol más grande, pero sigue igual. Me paro sin saber que hacer y entonces me comenta muy seria que si no hay baños, baños de verdad, por las cercanías, que no le importa esperar diez minutos. Le digo que no, no los hay, el más cercano es el del campamento que dejamos hace una hora. Me contesta airada que debería haber baños cada cierto trecho, y que se niega a seguir; Así que volvemos al campamento principal y el safari se da por terminado.
No me gusta llevar trastos inútiles en la mochila, sólo lo realmente esencial, pero desde entonces he añadido un baño portátil hinchable a mi equipo de campo.

La naturaleza “salvaje” pasa por mi puerta.
Desde la amplia terraza del lugar donde vivo se divisa ampliamente todo el jardín y la verja de entrada. Ha ocurrido en varias ocasiones que alguien sentado plácidamente en la terraza, se ha levantado  repentinamente, y echando mano a la cámara de fotos, ha salido corriendo hacia la verja al grito de “¡ñus, una manada de ñus pasa por la puerta!” . A la vuelta, a veces me da un poco de pena decirle que bueno, lo dejamos en “manada” si quiere, pero eran simples vacas, no por ello menos fotogénicas eso sí. ¿Vacas, estás seguro de que eran vacas?. Bueno, sí, la verdad, “bastante” seguro, y mañana podrá sacar más fotos dado que suelen pasar todos los días.
Alguna vez he pensado en pintarle rayas a uno de mis perros, grandotona ella, a ver si cuela como cebra.

15 comentarios:

leo dijo...

Jejeje, la verdad es que a mí también me habían parecido ñús.
Espero que nos sigas contando cositas de estas.
Un beso.

isobel dijo...

jajajaja, tendré que mentalizarme, pues como vea una araña gritare TARANTULAAAAAAAA-
Besillos

Sonia dijo...

Si es que eso de que en plena sabana africana no haya servicios cada x kilómetros tiene tela, pobre mujer (donde se pensaría que estaba...). Digo yo que pensaría que podrían disimularlos con forma de baobabs o algo así, jejeje.

La verdad es que todos somos un poco "catetos" de algo. Yo no había visto de nevar y si me hubieses visto en Sierra Nevada eufórica "está nevando, está nevando"... Y más de uno me miraba, jajaja. Y yo en cambio me río (o mejor sonrío) cuando llegan los fines de semana los autobuses con gente que viene del interior a pasar el día en la playa y flipan con el mar.

Tiene que ser bonito tu trabajo.

Un saludo.

Mariluz Arregui dijo...

Yo tampoco habría sido capaz de distinguir los ñus...:))), glup!!

Besos,Jesús,
ya falta menos para verte:)

La Rata Paleolítica dijo...

-- leo, las fotos en efecto son ñus; No tenía ninguna foto de vacas autóctonas a mano. Junto con los jabalíes verrugosos, creo que son de los bichos más feuchos de la sabana, hechos de una mezcla de caballo, antílope y vaca.
Besos desde la sabana.

-- Isa, jajaaaa, ya sabes que me uniré a ti, que las arañas me dan bastante grima (dicho aquí en peti comité, jeje). Aquí las tenemos grandes como la mano totalmente abierta, pero la verdad es que las más venenosas son bastante más pequeñas (obviando la araña mono. Bueno,mejor dejo el tema, voy a mirar debajo de la cama ;o)
Besos desde la sábana que es hora de dormir, jajaaa.

-- Sonia, que razon tienes; Cuando vi mi primera jirafa, me hice un chichón contra una nube de los saltos ;o)
Me hace gracia pensar en los baobabs con una puertecita, jajaa. Pero en vez de un baño vamos a poner que viva un genio, o un gnomo grande...
Saludos desde el bosque.

La Rata Paleolítica dijo...

-- sisi, qué bueno verte, cuantos tiempos. Sí, en tres semanitas estaré por allí, ya tengo ganas la verdad.
Como le decía a leo, se supone que debería haber una foto de vacas y otra de ñus, pero las dos son de ñus (pa jorobar... ;o)
A ver si podemos vernos algún día.
Besos.

lalita. dijo...

Curioso lo de el baño,pero no estraño....no creas.gracioso lo de los ñus,pero admisible,y Luna estaria preciosa con rayas..pero de quita y pon,por si no se gusta.Estupenda tu idea de escribir esas cosas que ocurren...de vez en cuando,Abrazos.

La Rata Paleolítica dijo...

-- lalita, buena idea lo de las rayas de quita y pon. Así puedo aumentar el armario, por ejemplo con motas (de quita y pon claro) la puedo poner de leopardo, jejeee.
Me has dejado un título que me gusta más para estas entradas; "Cosas que ocurren... de vez en cuando".
Besos.

Filoabpuerto dijo...

Estamos tan acostumbrados al "asfalto" que lamentablemente puede llegar un momento en que el "homo-sapiens" ese que dicen que somos no sepa caminar por la sabana

Interesante, lindo y fresco tu relato jeje haces bien en llevar ese "baño-portatil" en tu mochila jajaja

Merce

Cristina Sebastián dijo...

que pobres ignorantes, somos los de ciudad... bueno, aunque yo no soy de "ciudad-ciudad", pero seguro que a mi también me hubieran parecido ñus! jajaja me he reído un rato con lo del baño! Se podrá ser mas rarito! venga hombre, un baño a cada 500 metros en plena sabana... diossss hasta donde llega nuestra tontería! Con lo a gusto que se debe estar devolviendo a la naturaleza lo que es suyo, mientras las yerbecitas te hacen cosquillas... jeje... aunque lo del baño portátil no es una mala idea Jesús! Es que estás en todo!
Oye, si decides pintarle las rayas al perrico, seguro que tiene un gran éxito! Un abrazo enorme!!
Cris

La Rata Paleolítica dijo...

-- Merce, en mi opinión el sapiens de marras hace tiempo que olvidó como andar por la sabana y el bosque, conviertiéndose en un auténtico "patoso". Sabemos sacar provecho de nuestros sentidos en la ciudad, en la civilización, sabemos como sobrevivir en ese entorno, pero hoy en día, en el bosque, se nos olvidó como escuchar, como oler, como ver, como amoldarnos... como sobrevivir; Es simplemente lo que nos hemos creado.
Besos.

-- Cris, que yo soy de ciudad, y he vivido en ciudad hasta que me vine a Africa. Aunque siempre me ha tirado el campo, y corretear por el monte con mi tienda al hombro durante el máximo de días posible era (y es) una de mis aficiones preferidas. Ya sabes, la cabra... ;o)
En una semana llego a Europa y tengo verdaderas "ansias" de olisquear el Pirineo, jajaaa. La verdad es que también me apetece un poco de asfalto, ciudad, cine, etc.
Gracias por la visita. Besos.

Lázaro dijo...

Yo creo, Jesús, que eres poo considerado. La señora o señorita, en cuestión, tenía razón: en la sabana africana debería haber, al menos, un baño cada cinco kilómetros. No hay cebras, ñus, elefantes, rinocerontes, leones, hienas...? Por qué, entonces, no va a haber baños?

Y en cuanto a las "vacas" que pasan por delante de tu casa, mira que eres, eh? Tú sabes muy bien que son auténticos ñus, de pedigree, de esos que se comen los cocodrilos en sus migraciones por el Serengeti, pero como eres tan modesto, nunca te quieres dar importancia y tratas de convencerles de que son "vacas". Sí, ya, a esos les vas a engañar, que se han visto todos los documentales de la 2 y conocen África como la palma de su mano.

En fin, Jesú, que no me la cuelas, que tú no tienes perro, que ya sé que lo tuyo es una cebra verdadera, de las buenas, de esas a las que no les falta ni una raya.

Un abrazo amiguete.

La Rata Paleolítica dijo...

-- Lázaro, qué bueno tenerte de nuevo por aquí. Baños cada 5 km, ya ya; En aquella ocasión no habíamos andado ni siquiera tres, jajaaaa; Tienes razón, si es que somos unos salvajes, ya ves; Aventura, sí, pero controlada y con baños ;o) uf uf.
Estoy pasando unas semanas en España, así que te envío un fuerte abrazo desde unos kilómetros menos de lo habitual.

Hache dijo...

Me veo frotando con jabón a las cebras por si acaso son perros ... me parto (tranquilo, el baño-jacuzy portátil lo llevo yo :P)

La Rata Paleolítica dijo...

Cachisss, ya con jacuzy y todo, si es que los primermundistas siempre tenéis que ser mas chulines en t'ó.
Besos.