jueves, 27 de agosto de 2009

Caracoles!


Muchos bichos y bichitos adquieren por aquí proporciones que no estamos acostumbrados a ver en campos europeos. Uno de tantos es este gigantón, que no tengo claro si es Achatina marginata o Achatina fulica, caracol de tierra gigante africano para los amigos. El género Achatina engloba más de 30 especies de estos gigantones africanos, siendo Achatina achatina el que alcanza mayores dimensiones (hasta 30 cm). La concha mide como una mano, entre 15 y 20 cm, y llega a pesar 300 gramos. El de la foto es un jovencito de uno 11 o 12 cm de concha. Viven entre 5 y 7 años, son hermafroditas, exclusivamente vegetarianos, y de hábitos nocturnos. Les gusta la humedad, así que desarrollan la mayor parte de su actividad al amanecer y al anochecer.

Probablemente sea el molusco terrestre de mayor tamaño.

Es comestible, y de hecho se vende en Europa, enlatado, haciéndolo pasar por uno de los caracoles conocidos de la gastronomía europea. A los swazis les repugna sólo el hecho de pensarlo, aunque se comen sin problemas algunos saltamontes, vivos, de 7 u 8 cm, que por otra parte al parecer son muy nutritivos.

Desde no hace mucho tiempo, en Europa y América se ha extendido la costumbre de criarlos en casa como mascota. Cuidado por que son portadores de parásitos, incluido un tipo de meningitis, además del consiguiente peligro de causar plagas en los campos y grandes desastres en los ecosistemas autóctonos.

Y dice la jirafa que, por favor, a ver si podríamos tener un poquito de cuidado y respeto por la Tierra, que es la única que tenemos; Ellos, y nosotros.

Procedente del Este de áfrica, se le considera una especia invasiva, y causa enormes estragos en huertas y plantaciones. Atrae serpientes y otros bichos no bienvenidos cerca de las casas, así que cuando uno se los encuentra paseando por el jardín se los echa fuera. Muchos Swazis se muestran temerosos de cogerlos vivos.

Conocido como umnenkhe, dicen los swazis que si el sol de la mañana pilla al caracolito lejos de una sombra, se seca rápidamente y muere. Cuando encuentran su concha, inkumba, vacía, la muelen concienzudamente con un rallador llamado litje lekusila, hasta obtener un polvillo muy fino, que se pone en los ojos del ganado, bovino principalmente, con el fin de sanar diversas dolencias oculares. Dicen los swazis que no es utilizable en humanos.

- Póngame 800 grs de caracoles. (o sea, 2 unidades, a rodajas, para la caracolada).



8 comentarios:

sallopilig ref dijo...

Hasta que no enseñes el tomate para la caracolada, no duermo.

Esto... ejem, un tocapelotas...

María L. Arregui dijo...

Caracoles !
Cáspita !
Córcholis !
jajaja..
nunca imaginé en la vida esto...te lo juro :))))
Quién me iba a decir hace años, que un día leería un 'artículo' tuyo sobre los caracoles gigantes de Swazilandia..con musiquita africana de fondo...
es genial:),

Que conste que comparto con los swazi eso de dejar que otros se coman a los caracoles...yo no!!
pero 'saltapráus' tampoco..
Yo sólo les tocaría los cuernos..

guay, guay,
me gusta tu plog.

Besos

Sisi

Hipatia dijo...

Yo tampoco como caracoles, pero sí los cojo para ponerlos en el arroz; queda sabrosísimo.
Con un par de éstos hago un arroz para doce, jajaja.
Me ha encantado el post. Las fotos son magníficas.
Muchas gracias, amigo.
Un beso desde la nave.

La Rata Paleolítica dijo...

Fer, te imaginas; Tomates de 20 kg unidad. A ver, necesitariomos el machete para preparar la ensalada. Y se pondría todo hecho un asco con el juguillo que sueltan al cortarlos; Je, je. Pero sí que me gustaría usarlos en la, para mí, estúpidamente famosa fiesta de la tomatina. Directo a la cabeza.



Sisi, nunca he sido capaz de probar los caracoles, grandes o pequeños. Tuve una chica trabajando aquí que le encantaba encontrar saltamontes para venir corriendo con cara de gamberra, morder la mitad en frente de mí, y ofrecerme la otra mitad. Se tiraba por los suelos de risa con mis caras. Besos.


Hipatia, imagínate que te encuentras un par de ellos paseando por encima de los mandos de la sala de control central, dejando sus babillas en los sofisticados aparatos, pantallas, etc; je, jeeeeee.
Lechuza, lanza fuerte! Un beso que vuele a algún lugar de la galaxia.

Hache dijo...

A mí me gustan (gustaban hasta ver tu plog-blog) los caracoles en salsa, con sus taquitos de jamón y eso .. pero ahora ... joder, hay que buscar el jamón debajo del caracol!!!!!

Si es que con tal de dar la nota no sabes ya que hacer.

Yo también quiero ver los tomates.

Otra tocapelotas.

La Rata Paleolítica dijo...

Hache, te ahorras el curro de cortar los taquitos. Puedes poner la pata entera, que será mas fácil de encontrar bajo el caracol. Cuidado con el hueso, jua, jua.

Morgenrot dijo...

Como ignorante que soy, sigo los consejos de los swazis sobre que no sean utilizados para humanos, así que por mucha tomatada, que se queden allá donde están y sean los Swazis los que entiendan a los caracolitos.

Y eso de tenerlos de mascota, no sólo es una frivolidad, además es, con perdón, una tremenda ordinariez.
Aquí siempre aprendiendo,
Besos

La Rata Paleolítica dijo...

Morgen, me ha encantado el comentario. Me he reído un rato con lo de llamarlo ordinariez; Directa y sincera. Ja, jaaaaaaa... Que risa.
Fantástico.
Gracias por la visita.
Besos.