Reed dance.
Danza de las cañas.
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La religión tradicional Swazi pasa por la creencia en un ser supremo, al que se le llama Mvelinchanti o Mkhulunchanti, y una buena forma de describir como ven los Swazis a ese ser supremo es traduciendo estos nombres.
Mvelinchanti: “M-“ es pronombre personal en forma singular para personas, no animales o cosas; “-Veli-” viene del verbo “-vela-“, que significa “aparecer”, “venir” o “ser”; “-nchanti” significa “antes que otros”, “primero”.
Mkhulunchanti: “Mkhulu-" significa anciano, abuelo, así que en este nombre tendríamos al bisabuelo del que descienden todos los demás.
Este ser supremo es pues único (monoteísmo), existe como algo vivo y físico, no fue creado o nació, sino que apareció, se hizo a sí mismo de la nada, y existía mucho antes que ninguna otra cosa existiera. Es un ser bueno, y espera que sus criaturas también lo sean, y vivan buenas vidas. Es el creador de todo lo que existe, fuente, dueño y sostén de todo, así como también destructor, y castiga los malos actos con enfermedades, sequías, esterilidad, etc.
En tiempos remotos, Mvelinchanti vivía en Swazilandia (los swazis relatan la existencia de una piedra con la huella de su pié), y al finalizar su obra creadora se fue a vivir al cielo.
Es creencia Swazi que Mvelinchanti es demasiado importante como para preocuparse del día a día de los hombres y sólo en ocasiones importantes actuará por sí mismo. Y de la misma forma, los swazis difícilmente se dirigen a él directamente. La mayor parte de la comunicación (en ambos sentidos) se realiza a través de intermediarios. Los swazis pueden adorar a Mvelinchanti, y veneran a una serie de intermediarios entre los que juegan papel principal los ancestros (emadloti).
Los Cristianos adoran a Dios, musulmanes a Allah, Judíos a Yavé; en cada una de estas religiones es la expresión del Ser Supremo, y todas ellas tienen también seres espirituales a los que se da un reconocimiento especial y se usan en mayor o menor medida como intermediarios; santos y mártires para Cristianos, ángeles y profetas en el Islam, y ancestros en la religión swazi.
Existe un intermediario especial (como lo sería por ejemplo la Virgen María para los Cristianos) llamado Mlentengamunye, que significa el de una sola pierna. Es considerado el mensajero principal de Mvelinchanti; Suele aparecerse a los hombres entre la bruma de una montaña, y como su nombre indica, sólo se le ve una pierna, nunca el resto del cuerpo, que permanece oculto por la neblina. Algunos swazis piensan que en realidad Mlentengamunye es el mismísimo Mvelinchanti, y se dice que hizo su última aparición en tierras swazis en tiempos del rey Mbandzeni (1875-1889).
Los ancestros juegan un papel importantísimo. Los más antiguos, de los que no se recuerdan nombres y pueden considerarse ancestros del clan o de la nación, son los más importantes, y los ancestros familiares, de los que se recuerdan los nombres, son mas para el día a día y los problemas u ocasiones más triviales. Por medio de ellos se pide ayuda a Mvelinchanti cuando hay problemas, consejo ante la duda, y se le da gracias también por las cosas buenas.
Los ancestros pueden aparecerse a los hombres, normalmente en forma de serpiente, así que en muchas ocasiones, cuando una serpiente aparece en alguna casa en zonas rurales, se la deja estar (manteniéndose prudentemente apartado) sin dañarla, hasta que decide marcharse por sí misma, pensando que se trata de un ancestro de la familia; En estas ocasiones, se consultará a un sangoma (sanador tradicional) para intentar averiguar el porqué de su visita.
La religión swazi está llena de rituales para todo tipo de ocasiones, desde el nacimiento hasta la muerte, incluso en las cosas más pequeñas de todos los días un swazi puede observar ciertas normas o proceder debido a motivos religiosos, de forma que la religión y espiritualidad acaba llenando todos los aspectos de la vida.
Recuerdo una ocasión en que llevaba en mi coche a una amiga Swazi; Hacía bastante calor, ella sentada en el asiento del copiloto con su bebé de un mes en brazos y yo conduciendo. Como de costumbre, especialmente con los niños todavía bebés, lo llevaba envuelto en mantas de forma que solo se podía entrever la nariz. Debido al calor, en un momento dado le aparté un poco la manta que le envolvía la cabeza y cara. En pocos segundos mi amiga se dio cuenta y lo volvió a tapar cuidadosamente. Lo volví a destapar, y ella lo volvió a tapar mirándome con cara de pocos amigos. Le dije que el crío se iba a asfixiar de calor, a lo que me respondió muy seria que dejara en paz la manta, y que llevaba el tiempo suficiente en swazilandia como para saber perfectamente que en una calle donde anda tanta gente puede haber muchos malos espíritus, y hay que apartar al bebé de su vista para que no lo enfermen o le hagan daño alguno.
Cultura y religión están íntimamente unidas, véase la ceremonia Incwala por ejemplo, y es Mvelinchanti quien marca y preserva en último término todos los hechos culturales y las leyes tradicionales swazis. También es el autor de las leyes y el orden natural, y son los ancestros los principales encargados por Mvelinchanti de que ese orden social y natural sea debidamente observado y respetado.
Mitos, leyendas, objetos sagrados, tradición oral, rituales, símbolos, proverbios, lugares y arte, todo ello forma parte de esa unión íntima entre cultura y religión.
Sangomas e inyangas (sanadores tradicionales), además de excelentes herboristas, hacen de médicos, doctores, psicólogos, consejeros, y son los especialistas en comunicarse con ese mundo de los espíritus; Conozco personalmente a algunos, y sus conocimientos sobre las propiedades medicinales de las plantas rebasan toda mi imaginación.
Tienen también una gran importancia los poderes místicos. Los swazis creen que Mvelinchanti a dotado con estos poderes místicos a todos y cada uno, pero a algunos les ha dado más, y son ellos los que deben ayudar a la comunidad en momentos de necesidad. Todo swazi tiene tremendo respeto por estos poderes místicos, y se tiene muchísimo cuidado cuando se entra en contacto con ellos. Pueden usarse para bien y para mal. Quién está dotado especialmente con estos poderes y los usa para bien de la comunidad es respetado, admirado y querido, y por el contrario quien los usa para mal es odiado y a ser posible eliminado; La brujería, entendida como mala y dañina (poderes místicos usados para ejercer el mal), es algo muy serio en swazilandia, y la palabra swazi que define a ésta brujería mala ni siquiera debe ser pronunciada si no hay una razón realmente importante. Los poderes místicos buenos se usan para obtención de medicinas, adivinación, bendición, y diversas ceremonias como atraer lluvia por ejemplo. Los poderes místicos malos, entendidos como hechicería, brujería, etc, se utilizan por ejemplo para asesinatos rituales en los que se obtienen partes del cuerpo humano para hacer magia, con diversos propósitos, obtención de protección contra un enemigo, hacer que el negocio vaya mejor, amoríos, fertilidad en personas y animales, etc. Es impresionante como aumentan de forma espectacular los asesinatos en época de elecciones por ejemplo; aparecen cuerpos mutilados, y muchos colegios deciden cerrar antes para que los alumnos tengan tiempo de llegar a casa con el sol todavía alto.
Los swazis saben cuándo llega su último momento en esta vida; Y cuando sienten que van a morir, cortan toda relación con el mundo físico que les rodea, y entran en una especie de trance en el que hablan con los ancestros y Mvelinchanti, preparando su partida de aquí, o más bien su llegada al otro mundo. Recuerdo una amistad que enfermó. Era persona profundamente religiosa, cristiana convencida, fervorosa a su estilo, practicante, y entusiasta por el cristianismo. Creo que su bien más preciado era su Biblia. En numerosas ocasiones gustaba de hablarme de religión e invitarme a su iglesia, haciendo proselitismo con entusiasmo. En el momento en que su enfermedad llegó a su estado final, cortó con este mundo, entró en una especie de trance, y empezó a hablar en siSwati con los ancestros y a aludir a Mvelinchanti, dejando de lado por completo nombres y/o alusiones cristianas.
Cuando decidí escribir algo en este plog sobre la religión tradicional swazi, no pensé nunca que se complicaría y alargaría tanto. Desde luego que al final no quedo nada contento con lo que he escrito, que creo es un pobre resumen que no llega a reflejar ni dar una idea clara de toda la riqueza de estas complejas creencias. Seguro que en futuras entradas habrá ocasión de hablar de diversos aspectos y cuestiones de esta religión.
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Una pregunta que los visitantes a esta zona de Africa me suelen hacer a veces es sobre religión. Y la pregunta en la mayoría de las ocasiones es hecha presuponiendo que la religión tradicional de los Swazis es de tipo animista; La gran mayoría de los visitantes piensan que los Swazis son o eran animistas, porque presuponen que es así en general en la mayor parte de las tribus de Africa negra.
No soy especialista en religiones, ni he hecho estudios sistemáticos o investigaciones a fondo sobre el tema. Pero sí me interesa enormemente la cuestión, y quiero dejar una idea de cómo veo yo las cosas, tanto por lo que he podido leer, hablar, comentar y ver viviendo aquí, como por lo aprendido en estudios hechos por algunos autores.
En general, cuando se piensa en Africa y en religión, se tiende a pensar en animismo. Y ese animismo existe, qué duda cabe, pero pocas veces en la forma pura que se imagina, y en muchas ocasiones las religiones ancestrales de las diversas etnias y tribus africanas poco tienen que ver con animismo.
Me centro ahora en Swazilandia como territorio, con los diversos pobladores que ha tenido a lo largo de miles de años, y en la tribu Swazi, perteneciente a la etnia Nguni que se engloba dentro de la gran etnia Bantú.
En esta primera entrega pretendo dar una idea de las religiones y creencias de los diversos pobladores que han habitado estas tierras, y en la segunda me centraré más extensamente en la religión tradicional swazi.
Las gentes que poblaban esta zona de Africa en los últimos miles de años, eran los ascendientes directos de los que conocemos hoy en día como Bosquimanos o gentes San, y por lo tanto, las tradiciones, creencias, y arte de estos Bosquimanos son herencia directa de aquellos antiguos pobladores.
Creían de forma algo vaga e imprecisa en la existencia de un ser supremo espiritual y creador, tienen mitos y leyendas sobre la creación, y conceptos animistas salpican aquí y allá sus creencias.
Su forma de dividir gente y animales era muy diferente a la nuestra. Para ellos, todos somos animales. La diferencia es que algunos animales comen las cosas crudas, mientras que otros las comemos cocinadas. Creían que el hombre no estaba confinado necesariamente a la forma de su cuerpo, sino que en estado de trance, podía transformarse en formas de animales, y luego volver a su forma humana a voluntad.
Creían en la existencia de dos mundos: Éste mundo, el que podemos ver, y el más poderoso mundo de los espíritus, que al fin determina causa y efecto en éste. Los chamanes eran personas con habilidades para moverse entre los dos mundos, e incluso alterar el equilibrio de poder; en momentos de tensión, enfermedades, o sequías por ejemplo, el chamán debe acudir al mundo de los espíritus, averiguar que está causando el problema, y solucionarlo.
Algunas pinturas rupestres bosquimanas se interpretan como verdaderos registros de estos viajes realizados por los chamanes al mundo de los espíritus, para recordar al grupo que quedó atrás qué pasó y porqué.
Hacia el año 400 DC, procedentes de la lenta migración de pueblos bantú de centro y este de Africa, empezaron a asentarse en esta zona grupos de colonos negros. Se desconoce la lengua que hablaban. Trajeron una nueva forma de vida, nuevas costumbres, agricultura, ganadería, fundición de hierro, etc.
Creían en la existencia de dos mundos; El nuestro y el de los ancestros. Creían en la existencia de un único y distante ser supremo, creador de absolutamente todas las cosas.
El mundo realmente importante era el de los ancestros, que era donde se tomaban las decisiones trascendentes, y la gente podía ponerse en contacto con sus ancestros en sueños o utilizando una persona con conocimientos para moverse entre los dos mundos - sangomas (sanadores tradicionales) -, y capacidad para interpretar los deseos de los ancestros entrando en trance para comunicarse con ellos.
Hacia el año 1.200 DC, una segunda oleada de pueblos Nguni acabó por dejar la población bosquimana de estas tierras reducida prácticamente a la nada.
A principios del siglo XIX, hicieron su aparición en estas tierras pobladores blancos de dos procedencias distintas: Los Boers, rígidos calvinistas en busca de tierra para establecer sus granjas y llevar una vida autosuficiente según sus creencias, y los ingleses, en busca de minerales, oro principalmente; Y ambos grupos, dispuestos a exterminar, utilizando justificaciones morales o religiosas, a cualquiera que se interpusiera en el camino para lograr sus fines.
Ambos grupos creían en la existencia de dos mundos, el actual en el que vivimos, y el de la vida eterna, bien sea en el infierno o en el cielo, que nos espera tras la muerte. Creían también en la existencia de un ser supremo, creador de todas las cosas, con el que se comunicaban por medio de la oración o de personas especialmente cualificadas para ello; curas, pastores, frailes, religiosos, etc.
Creían también tener el derecho y mandato divino a difundir y/o imponer las “tres Ces”, o sea Comercio, Cristiandad y Civilización.
La población que se encontraron, de una gran espiritualidad y con las creencias anteriormente citadas, era un terreno de cultivo ya abonado y excelente para expandir sus creencias, y así ocurrió. Para la mayoría de los Swazis, la idea de los dos mundos y un único Dios creador de todas las cosas tenía ya perfecto sentido, y el cristianismo simplemente rellenaba huecos, detallaba y explicaba algunas cosas de un concepto espiritual y religioso ya existente y conocido para ellos.
Así, la cristiandad se extendió rápidamente entre los swazis en la forma que llamamos Zionismo, consistente en una curiosa mezcla de veneración (y todo lo que ello conlleva) tradicional hacia los ancestros, y creencias Cristianas y del Antiguo Testamento principalmente. Esta influencia del Antiguo Testamento tiene una gran importancia, al promover y hablar de posesión por espíritus, profecías, hablar en lenguas desconocidas, adivinación, sacrificios y poligamia.
Creo que es muy interesante pararse a pensar unos momentos sobre las semejanzas y diferencias en las creencias y costumbres expuestas en los apartados 1, 2, y 3.
En el próximo capítulo, me centraré principalmente y expondré más extensamente la religión tradicional Swazi.
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